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La ciudad de los soles nocturnos

Jueves, 16 de julio de 2009

Confrontación

Quería encontrarte

después de discusiones pírricas,

enfrentamientos de dolor

después de que no se pudo resolver la solución

del amor que volaba en una mariposa,

en un pájaro

o un ave nocturna,

en medio de ese pliegue de tus muslos vírgenes

no tan vírgenes (¿importa acaso?)

al unísono eco de lamentos que no entiendo

ante la explicación racional de que no me amas

y ante la sensación de querer tenerte entre mis brazos...

 

Dormida estás, fecundada entre palabras

y hormigas que danzan en tu cuerpo

solo tus piernas que prometen un día distinto

amaneceres descubiertos por la sombra del mensaje

oculto entre tu seno, desperdiciado amor sin postulados

al fin amor sin ser, esencia de nadie, de ninguno

al fin un ser indiferente que piensa en una compañía

solo el placer de la necesidad de reafirmarse en uno mismo

ante el espejo, somos dos los que enfrentamos un destino

sin embargo no hay nadie aparte de nosotros

la oquedad del silencio

la nada misma repitiendo una mentira

ni tu ni yo enfrente de nosotros

no hay nadie que nos salve

solo el juego del decir las cosas sin querer

“quería que me ayudaras solamente”

“no sabía que nos íbamos a tardar en la taberna de las confesiones”

el día pasó sin huellas cuando no te vi ni pudimos resolver la tarde

hoy no es ayer y no quise que te fueras

no importa, solamente es el contacto de dos amigos que se encuentran

pero tampoco es la necesidad de sentirse acompañado

cuando una soledad de camposanto nos envuelve.

 

Y sin embargo no son dos amigos, ni dos seres solitarios.

Tienes miedo de enfrentar que somos seres encontrados

en ese punto de amor imaginario

seres de amor y luz que viajamos en nuestras propias soledades

y en ellas frente a frente ignoramos hasta que otro día

otro momento de un amor no pronunciado

sigamos en la farsa de sentirnos amigos

necesitados

desahogando el ansia del alma

y que el sexo, tan distante

extinga con palabras su silencio.

Amanece...

 

 

Por: Modesto Herrera González | Poesía | Comentarios (1) | Referencias (0)

Comentarios

Estoy perdiendo las alas.

Libélula | 28-08-2009 20:55:52

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