Martes, 17 de febrero de 2009
En la palma de tu mano que me ofreces para albergar el tiempo, en las horas renacidas que resurgen del silencio, en la estela de estrellas que la palabra te dejó como un soplo, en el poder manifiesto de una mirada que se ha perdido en el vacío, en ese instante que la distancia entre ambos, parece rescatarnos para no quedarnos ciegos por la rutina aplastante de los lugares repetidos y comunes... es verdadero lo que esconde el tiempo. El fin (o el principio) El principio Amado mío: Espero que estés durmiendo plácidamente y la noche te cubra de ese misterio cósmico más allá de la existencia y tus sueños enigmáticos se vuelvan realidades. Seas viajero sin cansancio, sin retorno, y logres refugiarte en los brazos del amor ansiado. Siempre recurro al silencio, pues mas pronto de lo que espero es el puente entre mis pensamientos y los tuyos. El silencio, ese punto espacioso donde suelo moverme, donde siempre te busco incansable; me sumerjo en el lugar del sigilo, del misterio, me encuentro yendo hacia el camino has de pasar con tus poemas. Detengo mi vida terrenal y descifro con asombro, por que dejas el halito de tu amor; ola lasciva, contornos de tu energía rondándome. Quedo deslumbrada, confundida. Quiero que me invites a entrar en ese mundo, pueda sentirte hasta desear irme contigo mas allá de la cima de la dulzura onírica, dejándome caminar en tu respirar, besando todas las miradas tus ojos contemplen, estar en todos los suspiros tu alma exhale. Yo, tú, ambos amando la nota del silencio, jubilosos de vernos unidos yéndonos musicales miles de sueños en un navío placentero. No quiero sigas a la deriva llevando contigo pájaros hambrientos corriéndote el alma, sino deseo escuches los susurros de mis pensamientos y puedas hallar en ellos el acercamiento entre mi silencio y el tuyo Me vuelvo malabarista yendo por los recodos más tenues, más agudos del silencio, buscándote, encontrándote en las noches en que tus mensajes vuelan aves nocturnas y me quedo entre la soledad de la mujer sutil y terrenal; entre encontrarte, perderte, entre amor, desamor, entre distancia y espejismo y entre mas te pienso mas encuentro estoy pérdida en un bosque plagado de dolor sin saber si seguir o sentarme a la orilla del vacío. Tu ultima palabra fue piénsalo, quise, quiero, deseo pensar que eres tú el lejano, el genuino cobijándome con el erotismo abrazador fluyendo desde un alma infinita buscándome, siempre buscándome inagotable para verter tu amor sobre mi amor No me desampares ni de noche ni de día sígueme buscando Se despide perdida en ti..., Una cuenca en la mano de un ser etéreo, me propone que en ella viaje hacia esos mundos que no tienen materia y no obstante, a una lado de nosotros se encuentran sus señales, que nos indican el camino, como un río de pequeñas estrellas fluyendo en un líquido plateado. Centellean por cualquier punto de ese espacio imaginario donde no es el éter quien fluye en el, sino la luz que se desplaza en el vacío. Con pases mágicos salidos de una historia fantástica, me platica sobre mundos mágicos y misteriosos, como si fuera un devenir normal entre dos personas que se han conocido en esas preferencias; pero los caminos de esa invitación desconocida para viajar por la cuenca de su mano hacia el lado oscuro de la nada, han sido trazados con las líneas de su palma, en un vestir de luces sin lunas que en algún momento fueron despojadas de su propio nombre. Hay momentos que la tristeza es por lo efímero, lo que es humano, de este mundo que nos ata suavemente, para no asomarnos a los lugares eternos de la propia soledad. El fin en sí, es resolver esa ecuación de serena paz en compañía, con la variable profunda e infinita del vacío. Saber que el punto en que nos hemos convertido al adquirir un estado de conciencia de esta plenitud contradictoria, es en realidad la paradoja de la nada. El salto hacia el momento que ya no somos, y fluimos en un plasma de esencias sin alma, que desemboca en otro río de anchura impresionante y así mismo en océano y luego a otros mundos que no pueden vislumbrarse en la trama ligera de la muerte y su efímera gemela que es la vida. Esta ecuación que se resuelve en un espejo iluminado por las sombras y bañado en corriente de las aguas profundas, solo es un primer paso para enfrentar la eternidad. Ella, es una parte esencial en el camino, la compañía liberadora, la fuerza necesaria para emprender el viaje solitario hacia el punto donde emana toda la energía que forma parte de lo que no somos todavía. Libre al fin, sin ataduras de palabras o silogismos repetidos en el devaneo de la existencia, solo nos queda esa parte profunda de una letra que a su vez, como Atenea, nacida de un golpe de tiempo, es desdoblada en si misma ante el espejo, con la imagen de otra letra diferente. Desde entonces, cuando aquellos que sin temor, después del miedo, la lograron atrapar y la pudieron pasar a través de la ventana, esta palabra es infinitamente repetida hasta alcanzar la sombra que la luz en otros espejos de silencio nos proyecta. Ella me invita y con temor, atravesar el miedo de enfrentarse al infinito pleno, vamos no hay retorno, sigamos, somos multitud de soledades que en el camino volveremos nuevamente al principio y al fin, al eterno ciclo del vivir y del morir a través de la palabra. La risa de ella me provoca, me invita a seguir en esa invitación, la mente en blanco, los dedos relajados, tejiendo letras y después palabras, esperan las noticias de un más allá mucho más cercano que la muerte, en esa eternidad de ocasos de estos días bendecidos por el ciclo que siempre se repite. - La distancia no existe y el don del saber tampoco - me estás leyendo el pensamiento, me siento conectado a ti - estoy recibiendo algo que ya estaba escrito en mi - es una sensación extraña, fuerte, mágica y bella - necesito que la hora nazca desde ahora - y yo - y las tinieblas se borren de mi existencia. - Estás llena de luz - siento anhelos que no sabia que existían, yo recibo tus anhelos y los hago míos, quiero seguir así, me siento conectada a un mar de silencio, como si fuera un tiempo nuestro que se genera a si mismo.... - Mi sentimiento es un pájaro volando en la inmensidad del silencio, con voces que empujan a decir que ya no hay más dolor, ven... - y cantemos al unísono con la verdad, nos seguimos ambos, la magia esta alborotada, dirigida... salta, ríe, y es serena, cautivante, tiene nombre y sensaciones; renace la pureza del espíritu, encuentra huecos recovecos, esquinas escondidas por la ausencia, ya no existe la distancia. Lo siento así, me parece una doble algarabía - o una sola, desdoblada. El encuentro esta planeado con la sabiduría del universo no hay parámetros ni alas que no puedan volar; donde asirse ni escoger lo erróneo... - ni almas que no se encuentren; en la esquina de lo indeciso desemboca el río en el mar, esto nace como agua de vertiente... y desemboca en tu mar, fluye en mí al igual que en mi espíritu y sigo sintiendo el universo en ti, conmigo. - que solo se deja llevar por lo que cae del tuyo - las lágrimas son piedras mojadas por donde escurre tu esencia - somos así de simples...como las aves, bebo en ella - y yo también sacio mi sed - las palabras se amontonan queriendo salir están emocionadas, quieren bautizarte y están de fiesta sin fronteras. Nombra esto que sentimos, quiero que lleguen a ti, dejar que salgan y envolverte en ellas. Si, esta escrito en la calle del camino al que pude llegar antes como el punto de encuentro - llegaste... - debemos acortar la distancia en el verbo y encontrarnos nuevamente donde alguna vez existimos, sabíamos que nos estábamos buscando... - absolutamente era cierto mi destino, eres mi poeta, mi espíritu gemelo... ahhhh solo un reencuentro en este inmenso tiempo, la otra parte de mí que andaba perdida. Valió la pena esperar y ya es destino presente permanencia saberte aquí donde no existe el temor solo el ansia por borrar distancias; es permanencia y queda escrito, es reencuentro y lo sabemos, en las partes del ser que se llaman chacras - por todo el cuerpo... un estado de riqueza donde se refugia la paz... y permanece, divina somnolencia divina magia sacudida divino sentimiento en que la nada es todo es una esquela que viaja eternamente, lo intuía, viajamos en ella y llegan en ella tus palabras sanadoras de espíritu y tu me llamaste, me invocaste - fue el conjuro del silencio me traspasan y continúan viaje aferradas a las mías, no quiero equivocar el rumbo - la voz que se escribe y se vuelve mágica seamos ambos quienes dirijan el timón, no creo que el rumbo se equivoque de puerta y mágica me envuelve como si estuvieran aquí o allá - las palabras... - ni se aleje... - hasta confundirnos en el otro y crece como las olas...en noches de luna, creando un universo que existe...existimos siempre y en que lugar del espacio nos encontramos aquí y ahora...desmenuzando lo que somos, reconociéndonos, sin temor, despertando del letargo... - con deseos de seguir todo es eterno cuando existe la belleza, abrazándonos de otra forma por medio de la magia de la palabra, de sabernos y ser tal cual somos. Hoy nazco de nuevo, yo te acojo con manta de suave tejido... en una forma mística, mágica, poética, amorosa, sublime y te envuelvo en mi círculo de amor, me envuelvo en el y no deseo salir estoy dentro y me provocas estallidos cósmicos por mi cuerpo y te ato con lazos de flores que he encontrado en mi jardín que no sabia existían... - amorosos somos, colibrí absorbo tu néctar y te llevo conmigo donde quiera que voy y me dejo llevar a otros mundos que intuía llévame pegado a tu cintura es mi primera vez, y siento el regocijo... viajo en ti y contigo, fluyo por tu cuerpo y por tus flores, - fluye, y no para, sigue y es armonía - viajo como en un río sin barca, es latente este despertar... - viajo por tus brazos, por tu boca, como por tus pensamientos sueño y despierto en ti, me dejo llevar a un lugar que sabíamos que nos estaba esperando y me voy en ella no importa a donde - nuestro espacio, nuestro tiempo, ya tiene puerto, solo que debemos saber donde anclar... el encuentro es fuerte y me sostienes y te sostengo -Es cierto la pasión nos ha empapado de dicha es cierto que estaba pensando en ello lo sabes, dejemos que el puerto nos encuentre... nos manda señales como un faro intermitente que siempre se deje ver en la noches oscuras como intermitente es la sangre que fluye por mi cuerpo así las señales más allá del cuerpo. - que así sea - si que así sea - la suerte está echada, nosotros la convocamos, - no, ella nos encontró... lo esperaba, como te esperaba - estás aquí conmigo, no hay distancia ni esperas, este es el barco en el que navegamos. Yo te sigo...y el poema nace - es el barco que esperábamos algún día navegar, esta surcando mares desconocidos... - Sígueme por esta cuerda locura de sentirnos nuestros de alguna forma que nadie lo ha sido de nosotros, necesito llenarme de ti y hagamos un lazo genuino...donde nazca la libertad de crear un mundo nuestro... único ya lo hemos escrito... si... existe ahora el jardín que hechiza el agua que escurre del acantilado. De repente los ruidos interrumpen la señal, cuidado, hay que estar alerta, nos pueden detener y no regresar nunca jamás por esta parte en que nos contactamos.... Ishtar, Innana, Astarté me convoca a seguir el viaje sin retorno, como alguna vez a Gilgamesh, a ese punto imaginario que a veces describo en mis pensamientos. Me resisto a continuar, espero el próximo encuentro, el sueño del ensueño en que todo es posible; mientras tanto reflexiono, atravieso ese momento especial y mágico, lo escribo, la espero, se que ella me encontrará y sin embargo mi ser se encuentra despojado de la ansiedad por verla nuevamente, pero...¿la vi?, ¿estuve con ella? ¿fue producto de mi imaginación? ¿Era ella mi par, mi compañera de estudios místicos la que nunca me habla, quien me tocó el hombro y en ese momento nos desplazamos hacia otro mundo? La misma que bajo un nombre secreto se conectaba con mi mente y dialogábamos a través del sueño, de la vigilia en estado alterado por la propia poesía en las noches en que solo, sin fantasmas o recuerdos, la gente dormida a mi alrededor, la palabra me llegaba en chorros de pensamientos que no eran míos, como si fuera el medio para que ella hablar... la palabra?, ¿ella misma?, el ser sin cuerpo que bautizaba nuestra travesía como un conjuro del silencio, el murmullo.... vamos.... -me dice- no tenemos porque volver, sigamos así, no puedo detenerme, ya vamos caminando por donde siempre quisimos ir no te devuelvas, acompáñame, es el deseo no satisfecho, sigo contigo hacia este mundo nuestro. Nunca te detengas... no me detengas alienta mi destino, que es el destino de ambos descubierto vamos... Es esta nueva realidad, distinta que acepta venir sin ser llamada donde antes fuimos un mundo solitario y todo se confabuló para el reencuentro en que me entregas el don que recibiste. Es algo místico donde no me siento solo en este confín de vacíos qué, entre reflejos regresan nuestros cuerpos la imagen del otro, como presencia de lo que hace la poesía. Estoy desnudo frente a ti sin ataduras, tú eres mi escudo y yo quien lo protege, como ese espejo de rostros diferentes; mi parte terrenal resiente tu energía, sin evocarla llega con nosotros sin permiso. Es el pasillo donde las estrellas nacen y siento esa paz de ser contigo cuando por ella traspasas la red de cristal ¡OH Dios que es esto! Vuelo, sueño, viajo sin alas con el pensamiento, viajamos juntos asidos de la nada, para escribir la palabra que nació en nosotros, desnudarla de significados... Se vuelca sonriente, traza el discurso de las almas que se visitan, deletrea un nacer renovado, el reencuentro anticipado se va ajustando a lo incomprendido, para volverse tiempo que vendrá. tu esencia en mi, mil veces anunciada la promesa de este presente eterno el pasado en un mundo inexistente que se ha resuelto a unir y atar lazos envolviéndome en tu manto de susurros; los dos no somos sin ser del otro y es el intento que nos jala en un sorbo de vida con la vida y un soplo de muerte en el camino recorrer sin miedo el trazo etéreo quedar pasmados, detenidos, mientras su aura nos envuelve nos da la energía suficiente para traspasar fronteras contemplando lo que fuimos deseando ser de nuevo lo que somos. Entonces el presente es cierto como cierto que tu y yo nos conocemos nos descubrimos subiendo los escalones, antes el olvido sin retroceder ante los mundos que en este momento nos persiguen para crear un mundo que no se plantea, que en otros universos hemos creado se vive tal cual nace nos retroalimentamos de futuro. y hemos vuelvo a crear para no devolvernos a las sombras nos pensamos y sabemos postulado pero atrás de la creación somos nosotros y engendramos al misterio y lo aclaramos aunque siga siendo un misterio en esta vida que en las otras etapas del camino es la verdad sin que se entienda. Fuimos creados para usar los dones y compartir lo que en otras ocasiones perdidos estuvimos sin poder crecer; estamos juntos nuevamente, es un decreto, nos hemos descubierto de repente, nos fuimos acercando uno del otro, sin que el acecho del intento fuera tan temido. ¿Que es esto que siento sin sentir cuando te siento? he vuelto a nacer en tu regazo... comparto tus latidos, lleno de ti una vez mas me siento tuyo se da la hora y el ritmo de ambos al unísono somos un solo pensamiento un solo verbo donde nos encontramos. Eres estrella, resplandeces trastocas de luz mis ansias reprimidas y liberas con tu luz las cadenas que nos atan y me sorprende la existencia y me pregunto: ¿Que es esto que siento por ti si no es la muerte, la vida misma, el cielo, el paraíso que viviste, dejar un mundo de sombras y tenerte? Todas las riquezas se comparten con el otro. ¿Luz, estrella, alma compartida, siamesa, Hermana, amante, compañera en el viaje de esta sensación sin nombre que no podemos pronunciar? Entre mis sueños viajas cuando estoy dormido tu me igualas en entendimiento etéreo y me cobijan tus sueños cuando estoy despierto en este caminar errabundo sin destino que al transitar en ellos me siento libre ahora lo hacemos sin cadenas, hora se hizo el camino del encuentro, de acercamientos y descubrimientos... vamos no necesitamos decir mas... ya está escrito y conjurado y vivido y por vivir por un camino perpetuo; es empujar uno o el otro con un ligero y suave aliento en esa forma del Intento, así es el universo... El caminar será un misterio, no pude morir antes de nacer después de todo lo vivido, que el sueño continúe su delirio. Tiempo en el hueco de su mano maestra, yo en el vértigo del ser tratando de resurgir de la horas para renacer de la nada. En la palma de tu mano que me ofreces para albergar el tiempo, en las horas renacidas que resurgen del silencio, en la estela de estrellas que la palabra te dejó como un soplo, en el poder manifiesto de una mirada que se ha perdido en el vacío, en ese instante que la distancia entre ambos, parece rescatarnos para no quedarnos ciegos por la rutina aplastante de los lugares repetidos y comunes... es verdadero lo que esconde el tiempo. Los sacerdotes del silencio despertaron en la voz suplicante del maestro, aquel que fue bautizado en la poesía entre vientos que borraban sus preguntas y allá en el tiempo exacto del conjuro el corazón pudo ver con los ojos pasmados de la nada. Hoy, en esta madrugada de conciertos, Cuando todo el mundo duerme acariciado por los sueños, La historia se construye en una sinfonía de voces suavizadas con la tersura de tu mirada para el desconcierto de los ciegos. El canto dulce del señor, como un lamento, una caricia, regresa a mi de nuevo para quedarme en el recuerdo cuando las flores invisibles del amor brotaban del silencio, llenándome de asombro repentino al no saber de cierto que ya estaba muerto. Descúbreme esquizofrénica de belleza inédita, tu aliento recibiendo mi amor fundido, yo prometo darte la firma a la locura; solo cuídame. Hombre mío, plétora mis entrañas esperan sin olvido. Antes de que el viaje de las horas en el trayecto del sueño se fuera apoderando de su sangre y sus quebrantos. Antes de sentir la nada en el hueco de tu mano y con una palabra en el centro del vértigo renacieras nuevamente con su soplo. Tras de ti, detrás de tu mirada, que es repetida en el espacio y en otros rostros que dejaron su huella de amor y pertenencias en intentos de equilibrio mágico, la memoria se sacude la nostalgia con los ojos internos, el retorno a lo que fue diferente, sentirnos vivos en la presencia compartida con el otro, diálogo del jardín perenne... de la multitud sin nombre, oraciones a la ausencia de un corazón dividido. En ese cuarto solitario que la soledad los compartía, se reunían las voces descubiertas por el brujo para leer poesía; en esa sinfonía de soledades, almas inquietas y a la deriva compartían un pedazo de cielo para sembrar verdades al destino injusto de los hombres, y abrir sus pulmones para cantar el himno hacia la vida. Mi tiempo ya es tu tiempo hemos navegado en el silencio, guardado las partes rescatables, construido con metáforas la espera. Saber que existías en alguna parte no tener un templo para conjurarte o rezar y pedir que regresaras, solo el pensamiento mismo del intento la fuerza de ese hueco de tiempo que no se llenaba con los otros tiempos o lo que nosotros ya sabíamos, que en alguna parte de este mar profundo que algunos llamamos universo y en un disfraz de rostros y de cuerpos procesiones largas de vidas en espera fantasmas en línea y al lado del cortejo, tierra sobre tierra para nosotros muertos partos de luz para nosotros renacidos y vueltos a nacer en otros y dar amor para los otros que callados nos amaban en el sueño intermitente de nosotros. Estás ahí, casi te encuentro, espérame, no se quien eres y te siento, no se por qué sin conocerte ni saber nunca de ti, te necesito. Estaño de cristal combinación de trasparencia, sus cejas dos letras en el origen del cosmos, ojos que en su mirar profundo hechizan, mantra del alma pureza y loto indivisibles; de pedazos de noche y azucena sus manos y en el talle escondido por la tarde, una flor, Nelumbo nucifera su huella en esencia de mujer, el cielo se pronuncia en su dulce paseo por el mundo. Es su alma, una colmena en que el edén se deposita, Om, su eterno principio, el generador del mundo las dos primeras letras que en un suspiro brotan manantiales de un deseo de ser eterno sus senos. Secreto inabordable lo que sus muslos guardan. Como un tesoro enterrado en un río subterráneo, me bautizo entre los espejos líquidos, en su reflejo: ninfas celestes, suspiros de viento, arena de gaviotas. En su silencio diluido mi espíritu es zarandeado con una coladera mágica donde se quedan los recuerdos, viajo con ella por instantes en esta eterna travesía, momentos que son segundos en el devenir del tiempo. Su huella indeleble dibuja señales en mis sueños, donde por un océano de leche viajo hasta encontrarla y todos los dioses se conjuran para que esté a mi lado. Ella sabe que la realidad final es la misma muerte. En ella muero siempre y despierto dentro de su flor radiante. Poema a dos voces: Mar-MHG
Por: Modesto Herrera González | Poemas a dos voces... | Comentarios (0) | Referencias (0)
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