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La ciudad de los soles nocturnos

Lunes, 20 de octubre de 2008

El intento

El intento es lo que los brujos convocaban en algunas ocasiones tras noches de insomnio provocado y esperando que los astros revelaran sus secretosen la palabra, la que contiene al verbo.

 

 

A Waldo López el brujo del síncope



Despierto en el umbral de un sentimiento

carcome el sueño la mañana desolada

las ideas requeridas  para ubicar el alma

se suman a las partes silenciosas de la nada

 

Un coro de ángeles anuncian la partida del viento

en esta parte de mi ser escudriñado por los pájaros

solo  queda el esqueleto de los peces despojados;

pájaros y peces abandonan el hogar de las palabras

 

Se repite el incesante olor a flor  de tumba

el crisantemo antes rociado por las lágrimas

es un manojo adormecido de pétalos podridos

hay soledad sin repetidas letanías de tristezas

 

Es recorrido mi ser por tus repentinos caminares

como si fuera un universo público y gratuito

fui el espejo que rescató tu esencia fragmentada

el intento cosmogónico de tus constantes viajes.

 

Un vaso de agua es transformado en energía

cambia de color, enciende mi mirada, limpia mi cuerpo

vacía pensamientos pegados a los sueños

lentamente el agua transparente se adormece.

 

Ahora se que la palabra es un ente desplazado,

un albatros que anuncia la sorpresa de la vida

el conjuro que resuelve en parte los misterios

del eterno tránsito de ese fluir hacia la muerte.

 

Las células que construyen los tejidos de mi cuerpo,

son los puntos suspensivos del instante abandonado

hay oraciones que conducen a la sangre por mis venas

acentos inflexivos y párrafos de sal por mis costados

 

Es el cerebro en el que anida la fábrica de espejos

y se refleja  un sentimiento hecho palabra

una frase en el punto angular de la memoria:

el orgullo de ser yo, se ve  reflejado  en el origen.

 

Y de esta forma, dentro de las galerías de mi cuerpo

mi ser se mira constantemente repetido en otros,

los mismos que dentro de mí  se observan reflejados

en el infinito cortejo  de pronombres enlazados.

 

 

Es mi cuerpo, mi existencia y todo pensamiento,

un discurso solitario  de palabras y de símbolos,

versos líquidos por las arterias, escriben el relato

y así también  ponen el punto final hacia la muerte,

 

Y bañan en esa sensación de astro con luz propia

las historias que se han sumado a este viaje sin destino

y que el destino mismo determina que así fue escrito,

se escurre del vacío por algún orificio entre dos cuerpos.

 

El mundo es comprensible cuando no pensamos

es un perfecto acontecer en que los ciclos nos definen

nacemos y morimos y en el transcurso solo vivimos

crecemos con las palabras de otros y nos reproducimos.

 

Y así volvemos a nacer con el destino de los otros

tenemos que ser igual a ellos o en otros casos

resignarnos que así tiene que ser el mundo de nosotros

y entonces jugamos a ser reyes del instante por instantes.

 

Construimos, el cielo, la tierra, el paraíso

y en ocasiones con  la nada

la que alguna vez con terror nos enfrentamos,

algunos se percatan y visten a la nada

de sueños fantasiosos

otros se enfrentan sin temor al símbolo,

y así nace el Intento.

 

 

 

 

 

Impávido

 

 

Impávido ante ti, suceso repetible

de la obsesiva terquedad de la ignorancia.

 

Absorto de silencios vomitados

de la ruinas de ciudades despobladas

donde habitan los callados lamentos de la nada,

 

Recorro sin espejos la soledad del alma

y en este universo poblado de fantasmas

repican las campanas en sonidos sin aliento

ecos ahogados en un lago de espasmos.

 

Largo y lento transcurrir de los recuerdos amorosos

añorados por la carne ahora polvos insepultos,

amanecer entre la luna amortajada y solitaria

donde la urraca es la esposa del búho abandonado.

 

 

He perdido el camino entre palabras que lastiman,

verbos derretidos por la ira, condenas al infierno

donde el infierno es la soledad de un pájaro sin alas.

 

Hoy la tristeza es una isla que se sumerge en llanto,

rodeada de  un mar de peces muertos

un largo camposanto de lamentos enterrados,

condena final para los seres desolados.

 

Viajo entre huesos, esqueletos del misterio

camino entre los astros olvidados,

otros silencios despoblados

seres sin rostro, 

muertos extraños en un pueblo encantado

amaneceres magros y sedientos,

amaneceres pardos

boquete crónico en la playa del contagio

como un amanecer sin nubes y sin pájaros.

 

 

la muerte es una peregrinación de ocasos,

un morirse de a poco lentamente en intervalos;

la muerte es un nocturno de insomnios amorosos,

un reflejo sin espejo del poema,

la mordaza del sonido en la palabra escrita,

el eco sin ideas de la palabra dicha

o el pensamiento sin parámetros de tiempo.

 

Por: Modesto Herrera González | Poesía | Comentarios (0) | Referencias (0)

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Pongo a disposición mi trabajo (poesía, crónica y narrativa entre otras). Pues bien aquí comienzo...

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