Viernes, 08 de agosto de 2008
Nada nos salva, solo la nada, esa enorme oquedad en medio del vacío donde súbitamente surge el verbo sin que nadie lo reclame. Tres veces me ha llamado el infinito La barca de la luz alinea el horizonte. El mar reclama para sí los rayos del sol Y los pájaros inician los conjuros, los ritos alrededor del círculo imaginario que abren el portal del mundo mágico El ombligo antes cráter donde cupo el universo Ahora es la entrada a ese mundo oprimido del recuerdo. El misterio es trasparente cuando la flor nace la poesía se gesta al caminar con el pasado, hay luz a borbotones en el cielo no solo el crisantemo se difracta en el espíritu y se transforma en pájaro; el mar entonces es atrapado por entero en una frase y surge el verbo repentino a la mitad del parto. La parte misteriosa, aquella en que los monstruos de la culpa acechan, es disipada en esta sinfonía cotidiana, gritos de niños a la mitad de la mañana en un silencio líquido que lava la piel de los recuerdos, limpia el alma con la sal mística y borra el sentimiento de la nada. El infinito siempre está presente el hormigueo en mi cuello lo delata, las lágrimas al sentir la carga de Orión como un río viajando por mi cuerpo, y el poema se lee mientras camino saludando al universo en este pequeño lugar de los milagros. Reflejos Anticipan las metáforas el desvestir del alma con la luz de imágenes que se desbordan al presagiar el infinito... En esta mañana que secó la lluvia en instantes de pájaros ausentes y lozanías del sol en la memoria el pensamiento se sofoca en el estío mientras un perro dormita el tiempo. Es la sensación de aves sin historia que el mar en su constante movimiento hipnotiza el viento con una sinfonía de silencios. El crucigrama del segundo congelado en el reflejo de un rayo solitario y desbordante, fue un trazo de planetas y de verbos que resolvió la ruta del espejo. Yo aquí, sentado en el borde del vacío mientras mis pies son mojados con los olores del recuerdo que habitaban otros huesos, ahora polvo de ayeres sin memoria, libro sin hojas blancas, calendario roto y mariposas a la espera obligada del invierno. Huesos, polvo, pájaros de tiempo, espera en silencio sin recuerdos, reloj que marca los minutos de la carne y da una vuelta más sin ser notada, arcabuces convertidos en fantasmas entre los pensamientos enredados de mi historia. A un pueblo sin futuro le sobrevive el alma y dos soles en este inmenso sistema planetario atrapan con la sangre a la esperanza de otros tiempos que ya no son los míos. Egoismo Juego con una araña entre mis manos dicen que jugar así con ella trae buena fortuna, la tristeza empaña mis ojos con una lluvia de recuerdos que algunas veces fueron cosas, sin embargo me digo que así como llegamos así saldremos de esta casa del sol. Reconforta saber que hay poesía pero también desprendimiento del ser para pensar y estar alerta por aquellos que en realidad no tienen fortuna. Compadecerse es una parte inicial después, proveer las cosas que se fueron para aquellos que ambicionan cosas mínimas: un techo para guarecerse de otras lluvias, un pedazo de pan para el hambriento, una caricia para el sediento de amor y un vaso de agua para calmar la otra sed que es importante para poder amar después. La vida es cruel en múltiples aristas y sin embargo es bella por todo aquello que comprendo, porque a partir del pensamiento que tejo con palabras, este despierta la acción, rompe la inercia, mueve la maquinaria de dar y darse a todo como respuesta para otras maquinarias sanguinarias, la indeferencia, la apatía, el egoísmo y sobre todo, el no pensar más allá de un círculo vicioso en que los demás no cuentan. Hoy, en mi tristeza involuntaria, solo le doy un giro y la tristeza ya no es tristeza por no tener mas cosas sino al principio llanto por los que nada tienen y después coraje, rabia, y luego de esta reflexión, pensamientos de amor y acción para los seres invisibles, los que a diario se levantan con la muerte en sus costillas o el miedo pegado a sus entrañas como único alimento. .
Por: Modesto Herrera González | Poesía | Comentarios (3) | Referencias (0)
"Nada nos salva, solo la nada,
esa enorme oquedad en medio del vacío
donde súbitamente surge el verbo
sin que nadie lo reclame."
de una profundidad que hace enmudecer, luego zigzaguea la luz pequeños infinitos en el plexo, y la plenitud mistérica de las letras sobreviene como miel.... que bella tu poesíaPortal... como todo lo que es muy bueno, expande.... y danza
Saludos
C
Ce | 10-08-2008 20:47:17
Mi querido amigo, como siempre es un deleite el poder leer tu poesía.
Hace mucho que no sé de ti, se te extraña.
Saludos.
Clementina.
Clementina | 12-08-2008 15:57:12
Le das brillantes a la página, los óraculos tráen vientos fecundantes que se convierten éxitos, aunque tú seas Modesto
alfonso gómez rico | 29-09-2008 23:37:01
Pongo a disposición mi trabajo (poesía, crónica y narrativa entre otras). Pues bien aquí comienzo...
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