Sábado, 07 de junio de 2008
"... Que el mundo entero sepa, que hay poetas que cantan a su tierra herida, a su casa desolada, a sus amigos locos, pero locos de esperanza forjando un universo, a fuerza de canto y verso."
(Fragmento de Quiero la poesía interpretado por Dúo Sur)
1.- Comienzo a escribir desde esta ciudad (de México) increíble en donde todo es previsible, claro está que me refiero a que te pueden asaltar, secuestrar, quedarte sin luz, porque alguien (como una compañía de cable) se le ocurrió perforar la tubería sin querer, quedarte atrapado en el tráfico en un día lluvioso o una manifestación de cualquier cosa (el derecho a la libertad de expresión, sí señor), un par de horas, o al revés: haces 20 minutos del sur de la ciudad al centro, el metro no se descompone, encuentras lugar en el cine al 10 para las 5, todo mundo te sonríe, no se va la luz, etc. No puedo menos que sentir su pulso, y la dinámica, sus voces y sonidos como una sinfonía post-post-post modernista (no se como llamarle), gozar de sus escasos espacios verde, (como el Bosque de Tlalpan o Los Viveros), sus librerías las cuales soy adicto, y eso sí, sus espacios culturales y de divertimento, que no son pocos.
La amo, es difícil dejar de hacerlo, sobre todo el Sur y el Centro Histórico; soy "chilango", "narvartiano", refugiado en Veracruz, antes veracruzano (de sangre y de cultura) refugiado en el D.F.[1]
2.- Decidí dejar una temporada, por razones personales, el Taller de Literatura Milenio y por ende a los buenos amigos que he ido cosechando a través de la palabra, poemas, versos, epístolas, crónicas y otras cosas más que tiene que ver con todo eso.
Hay personajes que escriben muy bien y/o que comentan bien el texto que suben los "vecinos". Gracias al Taller de Milenio y a este Blog, me vi obligado a escribir cada día más hasta que me percaté que el libro que estoy tratando de terminar se quedó postergado por otros escritos: la misma dialéctica de la Poesía y la prosa cuando pensaba que ya no iba a escribir más poemas. Tengo que agradecer a estos dos espacios, porque me permitieron reencontrarme o mejor dicho: "encontrarme" con el universo de la poesía y todo lo que se le exige al hacedor de versos.
A mis, ahora, amigos del Taller: Hernando, El.es.asi. y su Mamá Tita, Cosmiwitch, Elsa Fabiola, Mi hermano Iván y su diálogo con el espejo y el mar, a Blusero, el cual ya entablamos un diálogo mágico-poético dentro de lo que el llama el "parapsicopoema", A la Lunalejana y sus pinturas enversadas o sus versos pincelados, el Cuervo y su hablar bragado de Jalisco, Elsafabiola y su sutil lenguaje sobre la depresión y la melancolía, la sensualidad de la soledad, Ataraxia con sus denuncias feministas y sociales a través del cuento, Sherezada con sus momentos de insistir en el proceso creativo, Ponciano y sus rimas obligadas con buenas imágenes, Lalidrink y sus poemas rescatados del cajón de los recuerdos y muchos más que no quisiera dejarlos de mencionar, pero ellos saben (Luis, Emilia, Esteliux, Mara, Passero con un pie en Italia, Paloma, los nuevos compañeros, Victorini, elinge59, Darkopoeta, amongthewaters etc. ), Gracias, todo un reconocimiento para ustedes, integrantes del Taller, que a través del diario y la iniciativa de Iván entre otros, nos hemos encontrado con el quehacer literario y modesto del taller de las palabras, y sobre todo con mucho respeto para todos y entre todos, con la mejor intención de crecer.
Gracias amigos! Sabemos que en menos de lo que canta un gallo estaré molestándolos y comentando sus textos, mientras soy solamente "acecho".
A los amigos del Taller:
soy árbol y paloma en dos partes de mi cuerpo
con raíces en esta tierra pero tengo que volar.
Decir adiós no es fácil, pero es inevitable.
Cada día que pasa es un tiempo más de espera,
mis personajes naufragan en los mares de mi ausencia
los cuentos y las historias son huérfanos de pluma;
otros tienen que quedarse para una travesía sin problemas.
Pero ya no puedo detenerme, la vida continúa,
como algunos que partieron, debo decir también adiós,
hoy es el tiempo preciso de morir por un instante
porque el adiós a los amigos es morirse en intervalos.
Debo partir humildemente y despojarme de soberbias.
Adiós amigos, hasta luego, me llevo un cargamento de poesía,
hilos, dedales, jarras de agua y lunas, compañías y soledades,
palomas mensajeras, brujos y chamanes, románticos, juglares
cuenteros, musas, regiones, catedrales, parroquias, vecindades.
Saber que ustedes han formado una hermandad sólida,
una cofradía de capitanes y marineros en este barco
de las letras, las puntuaciones, los versos y los finales,
es aprender a leer en el cielo a las estrellas
3.- Terminé una serie de poemas, relativos a la nada, la propia poesía y el misterio siempre fascinante de la existencia (la vida y la muerte combinadas); los he estado subiendo a la categoría de Poesía de este Blog; Laberinto, el inicio, será la parte que le dará título a un experimento de 1,500 versos y que termina con Los emisarios.
Ojalá y se atrevan a leerlo de esta forma, mas adelante los integraré en uno solo como resultado final de este diálogo que tiene mucho que ver con la poesía de Waldo López (http://blusero.blogspot.com) y un "encargo" que me solicitó.
[1] Distrio Federal
Por: Modesto Herrera González | Crónica | Comentarios (0) | Referencias (0)
Pongo a disposición mi trabajo (poesía, crónica y narrativa entre otras). Pues bien aquí comienzo...
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com