Jueves, 27 de marzo de 2008
(Para Iván mi amigo el cuentero)
Me despierta el jolgorio de los pájaros
lo que es vida se abre ante mis ojos
reflexiono en su rival la muerte
la ausencia de colores y sonidos
(sobre todo)
¿Es normal que me pregunte una vez más sobre la nada?
los pájaros son emisarios permanentes de la vida
ruidos pequeños, picos diminutos en que emergen
los pinceles que pintan la mañana,
idiomas que bordan el cielo de promesas.
(pienso en los amigos que se fueron
y los pájaros se ausentan momentáneamente
o se quedan callados)
hay mucho gorjeos y silbidos,
hay mucho ruido en el silencio
hay una ausencia de otras cosas
parecidas a la vida y cercanas a
la muerte y sin embargo hay rostros
que se fueron para siempre.
Esto es un continuo transcurrir de soledades
contrastes bruscos que se esconden
en los días que ahuyentan las verdades
solo hay sol - días de mar-
pájaros cantando a diario
despertando a los que dormidos
soñamos otros lugares del silencio
en que no hay palabras que se encuentran
agitadas una con otra,
no hay todo o nada
no hay vida o muerte
son los intentos de un estado parecido
al del nirvana o la energía que se
transforma en águila.
Los amigos que se han ido
me recuerdan el segundo
la unidad de tiempo mas simple,
en pocas palabras me recuerda al tiempo
y el tiempo me regresa a las palabras
y la palabra me conduce al sentimiento
y el sentimiento me lleva al pensamiento
pero entonces hay vacío de tiempo
hay quizá la no parte del espacio
y (eso) a veces alcanzo a vislumbrar
que es el verbo que también duerme.
Está bien, a veces lloro y a veces
me confunde el egoísmo.
¿es por la ausencia de ellos o de mí?
pero son lágrimas sinceras, honestas
que deja en el camino la parte
en mí que busca su destino
el camino del guerrero.
La ausencia, primero es un vacío
que se llena (¿de palabras?) en un
largo pasillo en que nos hablan
los espejos.
Vacío, ausencia de algo
Ausencia, lo contrario a permanencia;
luego es la parte paralela de la nada
la convergencia de la estática
el verbo congelado
pero es contradicción
no hay frío ni calor ni vientos
o tormentas, o polvo, o gases,
no hay conciencia,
solamente no hay conciencia.
ii
Los sonidos lejanos de las máquinas
la brisa que trae el mar
el movimiento de las hojas en
los árboles y las palmeras,
la convivencia del concreto con
el viento y las palomas,
el miedo a la historia
la evocación temprana de la noche,
las cigarras y la selva en que
los cuentos se construyen
con los hilos de la araña
en la esperanza de romper la
dualidad y ser uno es no ser
nada.
Hoy me despierto con la vida
y en otras ocasiones la muerte
es la que acecha, entonces hoy
también sin estar desprevenido
me levanto con la muerte,
como la reina blanca y la reina negra
en un tablero de ajedrez jugando
una partida interminable.
No me salva un dios ni mis creencias,
solo el impulso de no ser importante
no ser nada ni todo en esta sinfonía
oximorónica de colores y contrastes,
siempre las alas presagiando la partida,
querer percibir el infinito, borrar por
un instante la palabra y seguir elaborando
la poesía.
"recordar al que sin sexo y chocolate
no es nada, de que sirve la vida"
Entender que ser brujo es solamente
ser quien elabora el artificio, el que
gana por instantes la carrera al infinito
y en ese instante detenerse en el instante
para sentir que la ciencia es otro camino
de la magia.
Ser brujo o aprendiz de historiador, yerbero
profesor, cuentero o sacerdote no es solución
para poder enfrentarse a su destino,
ser humilde ante lo que es irremediable.
Ser poeta también es fantasía, pero es
no sentir ese peso implacable del intento
ni cargar todas las metáforas del mundo.
Ser poeta es otro camino del silencio,
elaborar una muralla con palabras
despoblar el sentimiento, llenar el vacío
salir del laberinto, buscar el orificio en
que los cuentos se fueron construyendo
viajar con ellos, repetir las historias de
otra forma, mas bien platicarlas;
es entender que el punto y coma es
regresar con pautas al inicio,
ser paciente con todas las respuestas
que no encuentran la salida,
tolerar las estrellas y esa sensación
de soledad en el momento de luchar con
las palabras.
Ser poeta finalmente es poder decir
al final que no decimos nada, pero
ser poeta también es olvidar a la palabra
abandonarla y por medio de ella,
paradójicamente construir una trampa de
palabras en el que no se atrape a nadie.
Ser poeta es otra forma del intento
Por: Modesto Herrera González | Poesía | Comentarios (1) | Referencias (0)
Modesto, querido amigo me gusto tu reflexión sobre la muerte, me hace recordar la vida, te mando un fuerte abrazo, Guillermo
Guillermo | 29-03-2008 05:09:44
Pongo a disposición mi trabajo (poesía, crónica y narrativa entre otras). Pues bien aquí comienzo...
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