Sábado, 15 de marzo de 2008
(A la memoria de los monjes tibetanos caídos en defensa de su cultura y su patria)
Dicen por ahí que el sonido es como el viento y como el viento son las ideas que se enredaban con el sax de Kenny Garret en esa melodía cuyo nombre inicia este relato, narración, o crónica de los últimos instantes en la vida de un bloggero como le dicen por ahí en la red a los que subimos nuestras cosas a ese espacio virtual que trata de acercar mas la lectura a los que ya han perdido el gusto de los libros.
Dan las siete y cuarto de la noche por estos lados en que la calma presagia la tormenta de vacacionistas de semana santa y de los cuales algunos se volcarán en el condominio horizontal donde me paso la mayor parte del tiempo, escribiendo, leyendo y haciéndome tonto entre los correos, el periódico en la red, y las supuestas investigaciones que realizaba para escribir un libro que no se terminaba.
Eran muchas cosas que pasaban por mi mente, para variar, sobre todo ahora que lejos de la rutina de una oficina y las presiones de los jefes y el sistema que no permitían pensar mas que en el tratar de redactar bien un oficio que explicara X o Y comportamientos de algún rubro económico del salario y las prestaciones (el oficio era la cereza del pastel). El tiempo se iba rapidísimo al tratar de analizar lo que estaba sucediendo en el mundo, ya no tan lejano con eso de las comunicaciones, el Internet y otras delicias de la tecnología.
Las constantes opiniones de un lado y otro de la discusión sobre el petróleo (a propósito del 18 de marzo) eran bombardeadas por los medios y los analistas financieros de tal manera que la gente ya no sabía que era lo mejor y dudaban, pero de eso se trata, de bombardear con demasiada información para que no se pudiera procesar, satanizar a López Obrador por "ardido y revoltoso" arguyendo que la defensa que hacía de la soberanía del petróleo era sostenida por mentiras de una privatización inexistente, pero mientras tanto el gobierno sacudía las conciencias con los spots de la explotación del mismo en aguas profundas y la necesidad de invertir con capital privado, como que si ya hubiéramos llegado a nuestros límites de capacidad y competencia para poder ser autosuficientes (¿alguna vez lo habíamos sido?); finalmente dejaban entrever que la culpa era de la “burocracia nefasta” de Petróleos Mexicanos cuando en realidad desde la época de Díaz Serrano con todo y corrupción no hemos tenido directores en la industria petrolera que sepan algo del tema sino que después de aprender (y echar a perder) algo se van, eso si, muchos contadores y economistas, financieros y empresas extranjeras diagnosticando nuestros “grandes males”, anunciando una quiebra financiera cuando en los últimos 7 años se obtuvieron mas de 3 billones de pesos por la venta del crudo. Pero esto de criticar era como la selección mexicana, todos metíamos nuestro granito de arena, en parte era bueno, pero lo peor del caso es que la mayoría solo repetía lo que comunicadores de la radio y la TV decían y no meto al periódico porque pocos lo leen.
Pero el problema del petróleo y su escasez o la falta de capital privado para financiar la extracción en aguas profundas, era tan solo uno de tantos que revoloteaban como mariposas por mi cabeza en estos días y estos momentos, aunque no dejaba de pensar en ello sobre todo cuando inclusive la revista Letras Libres del mes de marzo hablaba sobre la historia de aquellos días de la expropiación del 3 al 18 de marzo principalmente.
El petróleo, la represión de la policía china causando decenas de monjes muertos en el Tibet, una fosa (descubierta) en Ciudad Juárez donde se encuentran decenas de osamentas (caray no termina esto), los estudiantes muertos en Ecuador por el ejercito colombiano (yo mas bien diría que masacrados), los coqueteos de los partidos para obtener concesiones con la formación de la comisión que investigará a Mouriño por tráfico de influencias debido a unos contratos firmados por el cuando se encontraba trabajando en Energía, (que hasta mi sobrino Juan sabía que si lo había sido) y a ver que sacaban del pastel con las negociaciones; la guerra dentro del PRD entre los candidatos a dirigir el partido que apoyan al líder y los que no, la lentitud del gobierno para generar respuestas inmediatas, como la protesta esperada ante Colombia por los mexicanos universitarios muertos ("haigan" sido guerrilleros o no "haigan" sido).
Tomando un buen café en Plaza Palmas, cerca de Plaza Américas en Boca del Río, me costó algo de trabajo explicarle a mi hermano que la carrera de Estudios Latinoamericanos que se imparte en la UNAM, de la cual Lucía Morett, nuestra paisana sobreviviente del atentado perpretado por el ejército colombiano, es egresada de la misma y tiene como materia de estudio los procesos sociales y económicos en América Latina; todo aquel que estudia ciencias sociales, no se puede desprender del propio contexto. En la década de los 60´s y principios de los 70, algunas facultades de ciencias sociales de países sudamericanos, fueron cerradas por las dictaduras en turno; así que no se tiene que satanizar lo que no se entiende: "estaba en ese lugar, ella se lo buscó" son los comentarios que percibo alrededor de este tema; pero independientemente que los estudiantes mexicanos se encontraran en proceso de "inducción" a la guerrilla y no de observadores, no debemos olvidar que México ha tenido una larga tradición de mexicanos involucrados en procesos sociales y conflictos civiles en otras regiones de nuestro continente y en España; eso no nos debe espantar. La UNAM es una institución plural libre de ideologías pero con la libertad y el respeto de que todas puedan confluir en su campus sin ser una u otra, la que marque la filosofía de la propia institución, porque tal parece que ahora se ha soltado una cacería de brujas por sus aulas, principalmente en Filosofía y Letras y Ciencias Políticas.
Como escribió al final de su artículo Luis Hernández Navarro en La Jornada del 13 de marzo (http://www.jornada.unam.mx/2008/03/11/index.php?section=opinion&article=020a1pol): “Más que prodigar admoniciones por doquier y difundir información falsa, lo que se requiere para explicarnos la presencia de jóvenes mexicanos en un campamento de las FARC en Ecuador es revisar nuestra historia y la del continente. Después de todo, el internacionalismo es mucho más antiguo que la globalización neoliberal”.
Continuando con eso de entrarle a varios temas, Oscar Rubio mi cuate a quien hago mención en Periplo, me obsequió un interesante ensayo sobre Mujeres y Movimientos Guerrilleros en Nicaragua, El Salvador, Chiapas y Cuba, escrito por la politóloga Karen Kampwirth, además directora del programa de estudios latinoamericanos en Knox College. En el capítulo que habla sobre el levantamiento zapatista comienza así: “…Fue una mujer, la Mayor Ana María, quien comandó el asalto a San Cristóbal. A su lado iban hombres y mujeres alentados por la esperanza de que en esta ocasión la política no fuera a ser ejercida exclusivamente por los hombres y para los hombres…” . Es buen momento, para terminar de leer el libro.
En fin, México con todo lo que da el sol en estos días de marzo próximos al equinoccio, México con nuestros males y nuestras bondades a pesar de todo y a pesar de los partidos, el gobierno y los poderosos, esos que se conocen como el poder fáctico.
II
Sigo acompañándome con un Jazz suave (Smooth Jazz o Soft Jazz le dirían los conocedores) con esas canciones que son presa fácil de comerciales de cereales o toallas femeninas, con mujeres enfundadas en vestidos de lino blanco (blancas por supuesto) caminando entre los trigales o alrededor de un arroyo que atraviesa un bosquecito en que las flores silvestres se dan como al descuido, después de días de atiborrarme de Rock y ese sonido de California de los años primeros en que se le comenzó a llamar así. Termino un libro excelente de José Agustín sobre “La contracultura en México” y recuerdo otro artículo de Roger Bartra en Letras Libres de hace algunos meses cuando el se encontraba en medio de los beatnicks en Nueva York y ellos de visita por su casa en el sur de la ciudad; recuerdo de igual forma la renuncia del gobernador de ese estado (NY) por andar de mustio pagando por su amor y no cabe duda que en esta vida todo se perdona menos la indiscreción como me comentaba mi hermano hace algunos años.
pero regresando al libro de José Agustin no puedo dejar de comentarlo, quizá porque pertenezco en parte a ese fenómeno, o porque me sirve de referencia bibliográfica para mis notas, pero sobre todo porque es unos de esos libros que te aclaran muchas cosas debido a que el señor está muy bien informado , como que es “Watusi”, aparte de lo sencillo y claro en su análisis y casi siempre objetivo, aunque pienso que al final es un poco tibio sobre la literatura castanediana y lo que provocó en muchas personas.
Es interesante leer el capítulo 1 (Burbujeando la superficie) en que introduce la transición entre la cultura Beat y el Rock (del Jazz al Rock le diría) y luego el artículo sobre Ken Kessey ( el autor de “Uno voló sobre el nido del cuco” estelerizada por Jack Nicholson en la pantalla hace ya varios años) y sus Ferry Pranksters y el camión de flores y obviamente todas las manifestaciones que se dieron en México sobre la contracultura y como dice el mismo Jose Agustín: La contracultura abarca toda una serie de movimientos y expresiones culturales, usualmente juveniles, colectivos, que rebasan, rechazan, se marginan, se enfrentan o trascienden la cultura institucional. Es un libro casi de bolsillo que vale la pena leer si uno quiere recrear, conocer o ahondar un poco mas sobre todas las manifestaciones contraculturales que dieron en nuestro país tanto en la música, en las expresiones sociales, los jipitecas y su filosofía, los eventos como Avándaro por ejemplo, la literatura, el cine, el teatro, las bandas, los comics, etc.
José Agustín es un autor que merece mi respeto con el paso de los años a pesar de que ya lo había ganado con los principios narvartianos de aquellos años.
Entre caminatas por la playa tratando de llenar con mejor aire mis pulmones y la todavía tranquila ciudad de Veracruz (y Boca del Río), sigo en mis desvaríos...
Por: Modesto Herrera González | Crónica | Comentarios (1) | Referencias (0)
Que tal. Te invito a que cheques nuestro blog de la revista, creo que compartimos muchas cosas. El espacio para colaborar esta abierto, escríbenos.
www.revista-clarimonda.blogspot.com
Manuel Noctis | 27-03-2008 00:16:51
Pongo a disposición mi trabajo (poesía, crónica y narrativa entre otras). Pues bien aquí comienzo...
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