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La ciudad de los soles nocturnos

Sábado, 05 de enero de 2008

El Rock Progresivo y la cultura de Narvarte ( final del capítulo 2)

Love comes to you and you follow
Lose one on to the heart of the
Sunrise/SHARP - DISTANCE/
How can the wind with its arms all
around me.
...
Heart of The Sunrise.- Anderson, Squire and Bruford: YES

Escuchar Vibraciones con Jesús Camacho se había convertido en todo un rito para nosotros, tanto, que nos tuvimos que aventar su libro Cuando los Perros Viajan a Cuernavaca; las palabras con reverberancia del locutor y el rollo metafórico que se aventaba al presentar a cualquier grupo, era una ceremonia en la que silenciosos, no perdíamos ningún detalle al pensar que encontraríamos el hilo negro de la razón de ser del grupo. Quizá los dos rollos que se me quedarían grabados para entrarle a la música fue cuando presentó por primera vez a Emerson Lake and Palmer con Cuadros para una exposición, y a Mac Donal and Giles y Focus el grupo holandés. La primera vez que escucharía el sintetizador sería con Emerson Lake and Palmer, sabía que Walter Carlos había sido el iniciador según algunos comentadores de la radio, pero para mi, independientemente que en ese mismo programa, que esperábamos con ansias todos los días a las 9 de la noche (o era a las 10?), hubiera escuchado a YES y que Ulises me comentaba que eran superiores a E L & P; para mi, eran ellos los que me iniciaron en el gusto por el Rock Progresivo, como algunos le llamaban, quizá porque habían desarrollado el tema de Musorgsky que escuchaba en mis clases de audición musical en la secundaria, aparte de que me sirvieron de fondo para escribirle a mi novia de Tampico que desesperadamente quería hacerla cómplice de mis descubrimientos musicales e intelectuales, como el día que le llevé toda mi colección de la revista Plural para que en sus ratos de ocio las leyera, que iluso, creo que nunca comentamos ningún artículo, pero yo estaba tocado por las ganas de leerlo todo, provocado por ese programa de Rock y las pláticas sobre la poesía y la música que se extendían a las actitudes rebeldes o subversivas de la época, sobre todo en las películas, si hacían referencia a algún libro o la propia música correríamos a conseguirla preguntando quien tendría tal o cual disco o tal o cual autor, así comenzamos a leer a José Agustín y sus referencias a Narvarte y su gusto por los Rollin, lo cual nos hacía sentirnos orgullosos de pertenecer a dicha colonia ya que en parte nos estaba retratando, Inventando que Sueño, me gustó mas que La Tumba y luego vendría Rey Criollo de Parménides García Saldaña muerto prematuramente, Gazapo de Gustavo Sainz. Pero no nos dejábamos engañar, algunos pensábamos que los Beatles no eran todo en la historia del Rock, aunque hacían cosas sorprendentes con sus arreglos en los que su música mezclaban cornos trompetas, clavecín, chelos y otros instrumentos de orquesta como en Penny Lane, pero que podíamos decir de la influencia tan grande que tuvimos con lo oriental al introducir George Harrison la Citara y dar a conocer a su maestro Rabi Shankar a todo el mundo Occidental, así que por ahí comenzaron aparecer los famosos Gurús, y las religiones orientales se pusieron en boga, que hasta en la calle de Tajin comenzó a sentirse la influencia con los libros del Tercer Ojo y Sidartha de Herman Hess.
Es cierto que el Rock no eran los Beatles y teníamos esa discusión acalorada los que seguían a los Rollin, con su influencia blusera o a los Doors y algunos mas a los Beach Boys que siempre se me antojaban escucharlos en alguna playa, y luego estaban los mas puros, los amantes del Rock pesado o de búsqueda, los que escuchaba a Grateful Dead, Three Dog´s Nigth, Cannead Head o Ten Years After o The Cream o Joe Country and the Fish, a los que adoraban a Janis y Hendrix, o algunos que nos quedábamos con Tommy de Who y las canciones de Joan Baez, pero en realidad todos contribuían a que nos enriqueceríamos con la música incluyendo a los Creadence y las Suprems o Power of Tower y Los Temptacions; era un tutifruti en la que coincidíamos que en unos cuantos años cambiaron al mundo de la música y de la poesía (en el habla inglesa). En México aún no teníamos a nadie que no fueran grupos que se dedicaban a tocar con virtuosismo y reproducir canciones de los grupos antes mencionados, como Tinta Blanca, Tree Souls, quizá los Monjes, un grupo de vanguardia que nos caían bien por originales pero la revolución había comenzado y nos prestábamos a iniciarla o sentirnos parte de ella. Paradójicamente nunca pude escuchar (a lo mejor me lo perdí) a King Crimson los padres del Rock Progresivo, para unos, en ese programa aunque McDonald and Giles habían salido de ese grupo.

Cuando vimos Billy Jack , aún no veíamos Testimonios Subversivos (Easy Ryder con Peter Fonda y Jack Nicholson), pero la película medio gringa y todo nos había gustado, era algo así como la segunda parte de Nacidos para Perder y la cultura Hippie de San Francisco ya nos había bañado un poco con las lecturas de Angela Davis y un libro: Libertad encadenada que tenían que ver con los panteras negras, las manifestaciones en contra de la guerra de Vietnam eran pan de todos los días por esa época y el Rock se estaba politizando, no nada más era la búsqueda de lo interior sino que había que cambiar lo establecido, y los Beatnicks comenzaron a darle paso a la cultura anticultura, al underground, lo sicodélico, Jinetes en la tormenta, Sky Pilot, Tommy, y Bob Dylan el poeta era uno de sus líderes.

Nos estábamos agringando de otra manera, odiábamos al imperio pero nos gustaban sus artistas rebeldes y contestatarios, y fue cuando después de Massiel, comenzamos a escuchar a Los Folkloristas, y La peña del Condor, no se si le daba el título por la canción de Simon and Garfunkel, pero comenzó a ser un punto de encuentro con nuestras raíces, para acercarnos a Joan Manuel Serrat y Atahualpa Yupanki, como si el Folklore nada más fuera la Bamba y el Jarabe Tapatío, había más y también teníamos que buscarlo, pero la maquinaria ya se había echado andar y cada vez veíamos mas cine americano menos cine francés o italiano, salvo las honrosas excepciones de Luis Buñuel con El discreto encanto de la Burguesía, y Repulsión con la bellísima de Catherine Denueve, de Ingmar Bergman con sus Fresas Salvajes, que me impresionaría demasiado con todas esas metáforas sobre el tiempo y después con Gritos y Susurros, que pasarían a formar parte de mi búsqueda perenne sobre la percepción del tiempo, después de haber leído La Montaña Mágica y por el Camino de Swam y… Pedro Páramo, Aura con sus cambios de tiempo y de personas, y Muñeca Reina que después la llevarían a la pantalla.

Pero nuestros ídolos o películas que quedarían ahí, en la memoria para siempre de los último años de los 60 y primeros de los 70, serían Lejos del Mundanal Ruido con Julie Cristhie y Alan Bates, Justine, Los Días y Los Años, El desprecio con Kirk Douglas, El Retrato de un Rebelde con Oliver Reed y Orson Welles, película que vería con mi primo Raúl ya que era publicista el personaje (igual que el), El Séptimo Sello, El Huevo de la serpiente y Los Malditos de Visconti, y Joe con Peter Boyle, película que nos impresionaba debido a que veíamos reflejados a nuestros padres y sobre todo a los padres de nuestras novias, con los reaccionarios de los suburbios en los Estados Unidos. Para los 70 ya comenzábamos a ver las muestras Internacionales de cine en el Chapultepec y las salas de arte de ese entonces nos proporcionaron películas como Uno + Uno Simpatía por el Diablo que fue todo un evento el verla con Mundo y toda la Banda, un documental histórico de Jean Louc Godar que realizó para la grabación de esa canción de los Rollin, Blow Up de Antonioni, Un ciudadano libre de toda sospecha, de Berttoluchi, La clase obrera va al paraíso de Lina Wermuller y Teorema de Passolini, eran días que podíamos ver toda clase de películas al igual que Love History, Barbarella con Jane Fonda, Bob and Caroll and Ted and Alice que comenzaba a hablar sobre los Swingers o 3 ladrones en apuros con Donald Sutherland, Peter Boyle y Jane Fonda, Mash, Let it Be de los Beatles que veríamos con nuestras novias fresas y su hermanito como chaperón, mientras el hornazo se sentía a la entrada del cine Continental. Ver Let it Be nos provocó la misma sensación que tendría después al ver Imagine cuando el sueño ya había terminado desde hacía mucho tiempo y en esas película nostálgica lo recreamos.

Ir al cine nos serviría mas tarde para tener temas de conversación en la cafetería de la colonia, mientras nos hacíamos adictos de por vida al café.

Pero no dejo de reconocer que tuvimos que “aventarnos” Amigos (al menos la música era de Elton John, entre otros) y Melody cuya canción de tema era de los Bee Gees y al final tocaban una rola Deja que los niños jueguen o algo así con Crosby Still and Nash y que puedo decir de Love Story; como lo comentaba anteriormente, era parte de nuestra cursilería como el ir a tomar el cafecito o el Té de Rosas a un café de las Lomas, el Duca D´est con sillones confortables y mesitas, como si fuera una sala muy cuquis, muchísimo antes de los "Starbucks", y que alguna amiga secretaria, se había quedado emocionada con el lugar y luego lo haríamos centro de apantalle para nuestras próximas conquistas con las niñas del Miguel Angel, o el Rossi, era claro que teníamos amigas para el faje, novias cursis y novias fresas y una que otra reventada en donde entenderíamos eso de que las libertades sexuales se estaban generando poco a poco y los mitos de la mano sudada se estaban rompiendo para quitar las máscaras de las buenas costumbres.

Aunque de vez en cuando los sábados, nos íbamos a jugar Tenis a las canchas de la UNAM, nunca destacamos en los deportes, pero las cascaritas que de tarde en tarde nos echábamos en la cuadra también lo hacíamos con la pasión de aquellos años, como si estuviera en juego nuestro honor porque en realidad, si estaba, cuando nos retaban los de Palenque o Peten al Tochito y sabíamos que todos ellos jugaban en los Gamos del CUM o los Cherokees de Ingeniería, o nos traían coraje porque alguna chava que les gustaba era novia de alguno de nosotros.

Narvarte eran las fiestas en donde conocería a Andrea, una morena pecosa y apiñonada con la cabellera sexi mas corta que hubiera visto en mis escasos 19 años y seguiría buscando por las calles de Poza Rica y viviría después con ella un par de días inmensos.

El desmadre ruidoso de mis vecinos, de mi departamento.

Narvarte era todo eso y nada, aparentemente, era el sentir un derecho de propiedad toponímica cuando Jorodowsky emigraba y decía: “Chavos de Narvarte, échense a llorar porque ya me voy”. Mi primera vez con la morena de Oaxaca, Era el faje fenomenal que me aventé con una peruana que llegaba de visita a la casa, todavía la recuerdo: blanca, de cabellera terriblemente negra, con la minifalda más hermosa que hubieran visto mis ojos, unas piernas, largas y hermosas, terriblemente criolla, con unos ojos negros casi negros, protegidos por las pestañas mas largas que hubiera visto y una boca sensual, con los labios rojos y carnosos mejores que los de Brigitte Bardot (o Angelina Jolie por estos tiempos), por ella escucharía más a Chabuca granda y a Ima Supak. Era también el beso de aspiradora que sentí en una sala de cine cuando paseaba a la amiga de mis primas de Mexicali, que venían a visitarnos, Dolores: mitad apache y mitad mexicana, con un aire mestizo a la Katherin Ross que en ese entonces era el icono de nuestros ideales de mujer sobre todo en la película en que haría de novia fresa en El Graduado. Narvarte era Carmen la vecina que le tuve miedo a sus piernas y quizá porque esperaba lo inesperado y la dejé pasar, mi novia fresa, Adriana la morena que no me hacía caso por que su mamá tenía otros planes para ella pero tan solo fueron dos ocasiones en que la pude besar y sentí que el paraíso si existía, Teté la chica que se movía como licuadora y bien, había podido llegar a ser alguna protagonista de las ficheras , Los hermanos Bojórquez que nunca conocí pero hablaban mucho de ellos, las quesadillas de flor de calabaza que nos comíamos de tarde en tarde en cualquiera de las esquinas de panaderías por el rumbo, la de Cumbres o Diagonal o la misma Universidad y Torres Adalid, los tacos del paisa en Obrero Mundial y Anáxagoras, las flautas de Cuauhtemoc, el café de los Guajalotes en Diagonal de San Antonio, o el café de la Glorieta de Etiopía que tantas veces iríamos Chuchín, Pancho, el Abuelo, el Negro y Ulises, para hablar de mujeres o de libros o simplemente de nosotros y de nada.



Narvarte era tierra de todos y de nadie, de chavos que coleccionaban discos y habían inventado el trueque antes que existiese en el Chopo.

Pero también era el aprendizaje, las lecturas, el desmadre en la casa, las idas a la Universidad y el regreso en el camión o en el trolebús con los amigos que vivían por allá, Toño, uno de ellos, que después sería un buen profesor, contándome sus fantasías con las hermanas Velázquez, que lo juro por Dios que le creía, de sus visitas a los asados en casa de Miguel Aceves Mejía, y de sus aventuras Jamesbondianas.

Víctor y su hermana Pilarica, la mas bella entre las bellas niñas que nunca jamás me hiciera caso pero Oh Dios como la gozaba cuando salíamos juntos, por ella conocería a un tipo que estudiaba antropología social en la Ibero y nos quedaríamos hablando toda la noche de brujería y chamanería, en un café de Plaza Universidad, de Don Juan antes de leer los libros de Castaneda y pasarían años para entender lo que me había comentado, después ya era demasiado tarde…

De la mitad de los cuates que se fueron a Puerto Escondido a ver el eclipse y bautizar esas playas vírgenes, después escucharía historias en ellas no nada más de Cipolite y su playa nudista, sino de sectas satánicas, hágame usted favor. Por esas fechas me encontraría trabajando de obrero en la refinería de Minatitlán, ahí vería el eclipse, conviviendo con mi buen primo Raúl y asistiendo a las fiestas de los Fratelos por primera vez, meses mas tarde los escucharíamos en un mesón junto con Epílogo 33, por la calle de Xuanacatlán en la Condesa antes de que esta fuera tan chic por estos años. Y así comenzaría la leyenda entre la flota de Coatza y algunos de Narvarte, porque ahí nos encontrábamos todos: Pilotos de Mexicana o Aero México, Líderes sindicales, periodistas, artistas, músicos, profesores de la universidad, investigadores, escritores, abogados, burócratas, prostitutas y fans roqueras, arquitectos y hasta toreros, músicos de Jazz, actores de teatro y vagos profesionales como yo.

Por: Modesto Herrera González | Narrativa | Comentarios (5) | Referencias (2)

Comentarios

Buen texto, con referencias que ubican una época. Si se trata de unasunto vivencial, excelente; sólo que me da la impresión que por momentos entra en descripciones innecesarias que no aportan mucho a la recreación del texto.
Un cordial saludo

Hernando | 02-02-2008 05:43:47

Gracias por tu comentario Hernando, es motivo de reflexión y análisis para mi, ya que es una razón de ser del Blog, precisamente para leer este tipo tan acertado de comentarios y trabajar el texto.

Saludos

Modesto H | 02-02-2008 08:15:50

Mi primer disco de progre fue precisamente el Fragile de Yes cuando los LPs costaban 70 pesos. Sólo alguien que creció escuchando progre puede entender la nostalgia de esos tiempos: la desesperación porque entre más grupos conocías, más discos querías tener; el encanto de los lugares semi-secretos donde podías encontrar casi todo: los de Supersister y Magma en el Hip 70 de Insurgentes, los de Le Orme y Banco en Discos Briyus.

Soy de la generación siguiente (1962) y llegué tarde al banquete. Ya imaginarás lo que se siente: como cuando todos platican de algo que no te tocó vivir (cuando descubrí "Nursery Cryme", Genesis estaba haciendo música pop, cuando descubrí "Octopus", Gentle Giant hacía música funky, y así). Camacho Morelos y Cortázar me tocaron reciclados, y mi primer concierto fue John Mayall en el Toreo. para colmo, nunca he oído el Atlantis de Donovan, porque me da miedo de que suene "a viejo", etcétera...

Por eso, encontrarme con textos como este que escribiste, es ver que las otras generaciones vivieron algo similar y que la nostalgia no es cuestión de tiempo sino de filosofía. Muchas gracias, y dime dónde puedo leer la primera parte porque no la encuentro en los archivos.

Saludos.

Ricardo | 18-03-2008 15:39:09

Ricardo, hasta ahora leo tu comentario, muy difícil que leas mi respuesta, sin embargo, pornte nuevamente en contacto conmigo y te enviaré la prinera parte: Esta forma parte de mis notas sobre un libro que estoy escribiendo.

Atentamente
MHG

modesto Herrera | 13-05-2008 16:06:27

He llegado a esta página navegando por Internet, casualmente. Te puedo decir que a pesar de vivir en España en esos años no hay mucha diferencia. La misma música, el mismo cine, situaciones similares, las mismas ilusiones. La vida…

Nicazio | 28-03-2009 12:59:01

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brigitte nielsen and flavor flav | 2008-01-30 16:07:34
Man i just love your blog, keep the cool posts comin..

Cum Swallowing Cum Cum Eater | 2008-02-24 09:23:53
I can not agree with you in 100% regarding some thoughts, but you got good point of view


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