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La ciudad de los soles nocturnos

Viernes, 15 de mayo de 2009

Bitácora de los días sin ti

Me duelen los días –vida, sueño, / recuerdos, insomnio, tenaz memoria / de los hechos en conmovido temperamento/ poético- sin ti, me hieren las noches si cavilo,/ si concentrado me silencio intentando hallar/la bonanza perdida achicándome frustrado....  Relámpago Fugaz .- Teo Revilla 

       

Te extraño, si vieras cuanto te extraño

en este sepulcro donde te pienso y sueño.

Despierto estoy en una noche de insomnio

vigilia en religión de orar por tu presencia.

 

Es cierto, no existo en estas horas solitarias

en que el ruido de todos mis fantasmas

quieren ahuyentar mis pensamientos

y me imagino que a pesar de tu ausencia,

en este corazón sin atrapar tus días ajenos

me piensas porque yo te estoy pensando,

pero no en el mismo pensamiento que

me encuentra cuando te siento aquí,

en este cuarto de resinas alargadas y llorosas,

sin subterfugios o juegos de muñeca frágil

cuando te sabes sensual en cada movimiento de tu cuerpo,

un cerrar de ojos, deslizarte suavemente sobre

tus extremidades como dos versos sublimes,

tus manos detenidas por instantes con las mías,

dedos que se atreven a contar intimidades de la carne

con el temor de no despertar los huracanes

de un sentimiento que pueda desbordarse.

 

En este torbellino de palabras y sensaciones nuestras,

historia, ficticia, indescifrable, porque no es verdad

esto que siento cuando pienso que de la misma forma

tu me estás sintiendo; me extrañas sí, porque conjuro

la danza de tus nalgas y tus piernas y estás despierta,

realizando un sinfín de caminatas dentro de un cuarto,

recordando palabras que nunca se dijeron y a la par

se describieron en las miradas silenciosas de un momento

cuando sabías que por tu espalda recorría mi mirada

tus lances de gacela tigre transformada en hechicera de mis sueños.

 

 

 

 

 

Por: Modesto Herrera González | Poesía | Comentarios (3) | Referencias (0)

Sábado, 25 de abril de 2009

Despertar

El café tiene la droga suficiente  para romper la membrana de los signos y transformar las imágenes en un esquema diferente

 (Para Mavila e Iván)      

 

Me levanto con sueño

preparo un café fuerte,

pesado como mis sueños todavía adheridos

a otras dimensiones;

reviso la mañana mientras doy sorbos de día

viaja por mi sangre la cafeína conciliadora

me introduzco a unos pantalones cortos

despierto de amor y muerte

con otros deseos diferentes,

me dispongo a caminar para planear el día

para que el aire y las sales se introduzcan a mi cuerpo

y el mar de arena negra y piedras enroscadas

acaricien mi mirada mientras las olas inician su cortejo

la seducción de sus voces para un nuevo intento

otro mundo de magia diferente al de los duendes

criaturas voladoras que borran con su trazo mis caminos

y en pedazos de recuerdos y otros símbolos

desmenuzo uno por uno mis sueños ya disueltos.       

 

El café tiene la droga suficiente

para romper la membrana de los signos

y transformar las imágenes en un esquema diferente

que se  acurruca en el sonido seductor de la marea,

cerca del mar,

de mi larga caminata de ida y vuelta

por una playa pequeña no exenta de encantos peculiares,

diferentes aventuras en el paso de los días;

espera por mi una jornada de letras y despensas

viajes a la realidad ordinaria de la vida

la que en sí nos presiona                          

para buscar el sustento continuo

de alimento y amor

en medio de otros escenarios.

 

Es cierto, el sueño, el café, el rito de montarse en unos tenis,

un pantaloncillo

y así caminar por la esquina de un infinito conocido,

desplazarse unos minutos al lado del misterio de la vida

para regresar nuevamente a otra vida igual de verdadera,

también es aventura,

escalar la cúspide de un mediodía de pájaros

y otras máquinas volantes, terrestres,

metáforas de alimentos enlatados

microondas recordando el inicio del los tiempos,

calentando una porción de oxígeno por ratos;

los sueños me esperan al inicio del crepúsculo

los deseos no satisfechos se perderán en ellos,

mientras tanto me dispongo a esperar al otro día

recordar una novia ausente,

a la mujer que nunca me hizo caso,

una historia de amor que no es la mía,

regresar con mi cuerpo a esta ciudad indiferente

y soñar despierto en los sueños cuando sueño.

 

 

 

Solo eso

 A mi amiga querida Lunalejana

 

 

Me aparto del suspiro de un astro

del raizal del infortunio

vuelo hacia la parte del espacio sin forma

me adentro en el tiempo de los otros

centellean las voces de los hombres pájaros

las sirenas son atraídas al despeñadero

Ulises y Jasón son dos mitos en un compás

el sextante descompuesto de la navegación en cabotaje

creadores de leyendas que construyeron verdades

no hay infierno en la calle en que los sueños deambulan

es la realidad virtual la verdadera esencia

el holograma convertido en un circuito de números

repetidos incisamente entre la nada y el infinito

en medio de ello, el cero punto cinco

la mitad

el paraíso de los números enteros

la ausencia de lo imaginario

la belleza distorsionada por las sombras del ruido

una voz que clama en el desierto y las hormigas

en bandada desconcertadas por lo inevitable,

el poder de la imaginación como instinto de muerte

el infierno despojado de su encanto literario

la cruda y desconcertante mañana a cinco grados bajo cero

el planeta Marte como símbolo de la soledad

el universo entero conjurado por los apostatas del diablo

y dios jugando a los dados en ese pañuelo de las circunstancias.

 

La vida es un accidente de una máquina imperfecta

la sangre y la arena son partículas de muerte que se cuelan

en esta fascinante aventura de ninguna parte

quedarse estático porque el tiempo no llegó

secarse en el infortunio de una dimensión desconocida

no ser la cuerda o el filamento inventado del poeta

para explicar que las matemáticas no son perfectas;

el rescate de la poesía como parte sustancial de lo que no es

Lo que fue alguna vez que nosotros

los que estamos

nos transformamos en una letra y una canción

y dejó sin aliento

al que quiso atrapar el infinito en un puño;

como el polvo que se queda en la cornisa de la magia,

así quedaron todos cuando la música se fue

desvaneciendo en el vacío,

como si en realidad se ahogara con el soplo de la ausencia

y las ondas detenidas en la palabra

y los sonidos invisibles para los ojos

cegados por una luz sorda.

 

la vida es un accidente de un sistema incomprensible

pero que puede ser la nada deambulando por su vomitada

abortando el espíritu de lo que no nos pertenece

estamos todos adentro de una palabra que no tiene significado

solamente la piedra que cae en el vacío hacia un mar de sirenas

nuevamente

así hasta la eternidad del punto de retorno,

es decir,

hasta nunca,

hasta siempre,

hasta mas allá de lo que no ha sido

ni será

porque dicen que el análisis no fue inventado por el sistema

ni la abstracción el fantasma del pensamiento

la ausencia de lo que se ha tratado de hallar en la paradoja de las piedras

y los símbolos encerrados dentro de 32 piezas de un juego infernal

venciendo a la muerte con los cuadros negros

y rebasando el cuadro de la circunferencia en un mundo ovalado

pero que solo existe en el momento de no saber que se está dentro de el

sin embargo no existe,

está ahí

probando que somos marionetas  que alguna vez fuimos un cuadro

la geometría líquida de la vida encerrada en la caja de cristal

la pecera de un inquilino que no ha llegado todavía;

así es esto de la lógica dentro de una idea

que se decanta para diluirse en otra oscuridad

sin la luz,

su contraparte escondida en el mundo del nunca jamás,

nunca jamás la muerte

nunca jamás la vida

la nada

el infinito

el infierno

la gloria

el paraíso

                                     

Nunca jamás la victoria de la reina muerta

y el vasallo convertido en mariposa

ni el caballo de mar saltando entre los guijarros de la ineptitud;

no hay pájaros en el desierto

ni en este cuarto solitario

no hay nada.

Silencio

escucho ruidos,

son los sueños que se acercan

es la hora de ser real

verdadero

existimos entonces en boca de los otros

mientras ellos anuncian los símbolos in entendibles

no hablamos el mismo idioma

esperamos lo que no llegará

solamente nos queda la esperanza que fenece

y nunca aparece

estamos solos

solo eso.

 

 

Por: Modesto Herrera González | Poesía | Comentarios (0) | Referencias (0)

Lunes, 13 de abril de 2009

Pétalos de tiempo

       

hola y adiós en el abrazo de la muerte
hojas arrancadas en el libro del destino 
Nacha Pop



       

Persistencia de la memoria

 

 

A Zaraceno y Viajero:

cronopios

 

 

I

 

Pasan los días y como algún título de memorias vivas,

también pasan los años

con todos los sucesos arrastrados al último vagón

y las leyendas se incrustan en las sombras del recuerdo

por las  estaciones de un ferrocarril sin destino,

como un lento transcurrir

en que  los relojes

mojados,

son elipses dobladas por extraños sentimientos

sillas de montar para un corcel de cactus

en un desierto mágico donde las flores son de piedra

bañadas  por una fina lluvia de tiempo nacida de la luna.

 

Los pétalos son borrados por el lento acontecer

en el largo engranaje de la historia

en que  cada vuelta de tuerca,

es devorada.

 

II

 

 

En este paréntesis de pájaros inmóviles,

viento de palabras ahogadas por el color profundo del silencio,

por el lago de los sueños;

una niña juega con un aeroplano y una estrella,

en una casa de agua encantada de un país lejano.

 

En el momento que un hombre espera el tren de las cinco de la tarde,

una gaviota encendida con las llamas del futuro,

eleva sus plegarias al azul profundo del alba,

sus alas despliegan la esperanza de arribar a un puerto sin aduanas.

 

 

III

 

En las calles empedradas de memorias rotas,

calzadas que conectan el sentimiento colectivo del pasado,

redes perforadas del desatino conquistado,

caserío abandonado,

pueblo fantasma en que el ayer tenía un destino,

ahora un libro inédito,

leyenda extraviada en un mundo de acertijos.

 

En las Catedrales de arena

construidas en la mitad del mundo

el soy

el eres

son polvo en la oración del infinito

recuerdo sepultado en el arco del olvido. 

 

En esta iglesia abandonada,

brotan crisantemos pétreos

Y en el centro,

la madera nazarena,

cedro de líbano,

ahuehuete perfumado,

altar de ceibas amazónicas,

el polvo pronunciado

de lo que algún día seremos,

reloj de arena,

paso del tiempo de un cristal a otro

duelo de espejos,

las dos caras de este accidente afortunado,

imagen y objeto frente a frente,

misterio y soledad

carnaval y cofradía

en ceniza dibujada

hola y adiós en el abrazo de la muerte

hojas arrancadas en el libro del destino,

collar de símbolos que el pensamiento teje

razones sin razón en este viaje solitario.

Pero sabemos que no es polvo en travesía,

sino el regreso al lago mágico,

a la placenta líquida

stabat mater

amada,

tu vientre iglesia de agua

jardín de dátiles y acacias.

 

A lo lejos una niña juega con estrellas

y un aeroplano

y un hombre sin equipaje,

espera el tren de las cinco de la tarde

que atraviesa el lago mágico de sueños;

del agua viene y  a ella torna

dulce placenta

útero cósmico,

madre universal,

Ella lo espera

siempre,

deshojando los pétalos del tiempo.

 

 

 

 

 

 

Por: Modesto Herrera González | Poesía | Comentarios (0) | Referencias (0)

Sábado, 28 de marzo de 2009

En estos días...

En estos días todo parece alinearse en contra mía... a pesar de los colores presagiando su retorno.

       

 

Hoy

 

Me quedé suspendido en el letargo de las palabras,

un artículo sobre el best seller,

la continua narración de lo cotidiano,

los pensamientos sin rumbo,

dos poemas sobre la catástrofe y la belleza

de una ciudad blanca en medio de la mugre,

ochenta mundos alrededor del cuento

de una historia escrita con muchas manos,

cantada por un coro de personalidades divergentes

en la sintonía de la convergencia,

con la música escrita por un sordo

y los sordos no escuchando su mensaje,

nada que ver con la melodía de un verso

en la pauta del silencio prolongado

en medio de las voces que nacen de la nada,

o el poema del espejo que refleja la metáfora

perdida en los escombros de la imaginación,

resonando con el clamor de los pájaros encarcelados

y un perro dormitando el tiempo del estómago.

 

 

La estación

 

 

Dentro de mí hay una estación abandonada

en medio del desierto, entre un pueblo perdido

y un camposanto donde yacen mis recuerdos.

 

En una sucesión de claroscuros secos y sedientos,

mi reloj es una espiral de eventos solitarios

que moldean su gestación en el útero del caos.

 

En el lado invisible de un círculo plateado y líquido,

el reflejo es una imagen de silencios difractados

por mi otro yo

que deambula en una ciudad inexistente.

 

El infinito,

es la parte recíproca del cero en un teorema muerto,

La metáfora del orden

devorada por la implosión del tiempo,

 

una larga noche...

 

Cárcel

 

 

Horas gastadas que rodean mi abandono,

objetos al cuidado de un cronos indolente,

ideas atrapadas entre las letras,

escondidas por los anaqueles viejos

y asfixiados  por su destino incierto

en una cárcel  de papeles polvorientos.

 

Afuera del presidio, las aves se pasean,

los versos escapan de este crucigrama,

los niños juegan con el fragor del agua,

la vida se desplaza en tonos verdes

y yo camino por mis  huesos arrugados

en  el recuerdo  disoluto de los tiempos;

 

respiro un aire con olor a  camposanto,

una procesión encadenada de silencios  

en medio de oquedades temporales.

 

Espero el tiempo de flores y  sirenas.

 

Silencio,

Se cuela un soplo de abeja solitaria

con una brisa de verano en pleno invierno,

presagia un río de amarillas mariposas

donde pueda sumergir mis soledades.

 

Silencio,

Escucho un aleteo insistente...

 

Un pájaro me avisa tu presencia

envuelta en terciopelo de ángel

para abrir esta prisión sin cerradura

en que mi cuerpo es su propio carcelero.

 

 

 

 

 

 

Por: Modesto Herrera González | Poesía | Comentarios (1) | Referencias (0)

Martes, 10 de marzo de 2009

Cofradía

Solo basta la brisa para alterar a la conciencia

un viento encapsulado y transformado en huracán

amasa la memoria cotidiana, la palabra se libera

de su cárcel racional y rutinaria

y ella se transforma

en criatura inexistente de otra historia

que la memoria entierra.

Surge el mito.



     Cofradía- Amaury Pérez

Imagen de Amaury López

Cofradía es un poema a dos voces que a iniciativa de Modesto Herrera (Hot Sedom),  invita a su amigo Waldo López (Blusero) a continuar con la siguiente parte hasta que el propio poema se agotara.

 

El poema se construye en 6 cantos y un intermedio:

 

I.- Cofradía                             (M. H.)

II.- El Cónclave del designio   (W. L.)

 

Intermedio                              (M. H.)

(Ella la que engendra vida)

 

III.- Soñadores y Ensoñadores          (W. L.)

IV.-  2 de octubre                   (M. H.)

V.- Los pescadores del Hikuri (W. L.)

VI.- La sombra Luz del Final   (W. L.)

 

 

Modesto Herrera invita a Waldo López a trabajar en este canto, debido a las coincidencias de pensamiento sobre lo mágico que envuelve no solamente la otredad de Mesoamérica sino en la propia poesía de "Blusero" y la inquietud de ambos por preservar en muchos de sus cantos un tributo y homenaje a sus coetáneos y al "otro conocimiento" que en fragmentos, mosaicos dispersos en el universo de lo cotidiano y el andar de la poesía en el tiempo y los mitos, pedazos de mundo y visiones exquisitas de ese mundo que parece extinguirse a veces por la superposición enajenante de otras culturas y el olvido de parte de la propia, se resiste con la fuerza del rito y la palabra, de las luchas de mil formas en diversas regiones del país (y otras más allende las fronteras) a conservar el fuego del espíritu milenario, preservar la visión cósmica del mundo y la propia filosofía de la antigua civilización de Mesoamérica[1] como parte principal, y generadora de la propia nacionalidad e identificación de lo "mexicano" y su historia como crisol de lo hispánico y lo mesoamericano.

 

 

Sobre la poesía de Blusero vista por Hot Sedom:

 

los versos y las metáforas de Blusero son como una caja de cristal en que las mariposas tropicales se encuentran atrapadas, vuelan una por una, el cazador de ritos, el hechicero de las formas y las sinécdoques, el trampero de fantasmas que alguna vez se pensaba que habían desaparecido, las deja ir y las atrapa al instante en que ellas dejan de ser palabras, solo son manifestaciones del espíritu que desean danzar alrededor de los tambores y calor de las llamas conjurando las fuerzas del infinito, es decir los misterios que el universo no detiene y van más allá de el.

La poesía de Modesto H  vista por Blusero:

 

Modesto, sobre una mar, repleto de caricias y traiciones, saluda con un apretón de cielos encendiendo o apagando el quinqué del mago de lo eterno, al ritmo de los cielos.

Lanza el anzuelo con la paciencia de las flores para sucumbir en su aroma. Modesto nos da pedazos de su espíritu, de su tiempo, de su bien de amores en la miel de la complacencia siempre temprana y lozana.

Modesto hilvana paciente su ruta, tantas veces y ninguna caminada.

 

Cofradía  es una parte nodal en la dialéctica poética de estos dos escritores de la nada y la magia, de los vaivenes del infinito y las hamacas del silencio, de los cónclaves del designio y las cornisas donde se agazapa la eternidad, de los intentos del poema y  otras formas en el poema mismo para el intento, de la reunión de brujos y emisarios, de guardianes del espíritu y amantes de los ritos que le dan cuerpo y forma a su propia poesía.

 

 

Waldo López.- Tijuana B. C.

http://waldolopez.blogspot.com/

 

Modesto Herrera González.-  Boca del Río, Ver.

http://modestoh.bitacoras.com

 

Cofradía  (Picar aquí para leer el poema)

 

 

 


[1][1] Miguel León Portilla, nuestro emérito  historiador y especialista en las culturas mesoamericanas, comenta en la Introducción de su libro Aztecas-Mexicas: Desarrollo de una civilización originaria, como es que los aztecas-mexicas fueron "por así decirlo,  la fachada de una  civilización originaria, que floreció y se diversificó de múltiples formas desde mucho antes de la era cristiana."

Por: Modesto Herrera González | Poemas a dos voces... | Comentarios (0) | Referencias (0)


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